En un escenario que refleja la urgencia por cumplir con regulaciones gubernamentales, cientos de ciudadanos en Cancún han comenzado a pasar noches en la intemperie para obtener su Clave Única de Registro de Población (CURP) Biométrica. Este trámite es requerido para la realización de diversos documentos oficiales a partir de febrero de 2026 y, debido a la limitada capacidad de atención del Registro Civil, la situación ha llevado a muchos a buscar su turno desde la noche anterior.
Escasez de fichas y condiciones adversas
La Oficialía 01, situada en el Parque de las Palapas, ofrece solo 35 fichas diarias para llevar a cabo el trámite que incluye fotografía digital, escaneo de iris y toma de huellas dactilares. Este escaso número ha generado una fuerte demanda, obligando a los interesados a acampar durante la noche para asegurar uno de los lugares disponibles.
Rocío Canul Hernández, una de las afectadas, compartió su experiencia de haber acudido en varias ocasiones sin lograr obtener el turno. “La primera vez que vine, llegué a las 5 de la mañana y me tocó la ficha número 52. No pude realizar mi trámite. Este martes, llegamos a las 10 de la noche del día anterior y, gracias a eso, tuvimos suerte de ser el número 35", relató.
La situación no solo es compleja para Rocío, que busca completar los documentos de una beca para su hija, sino también para muchas otras personas, incluyendo adultos mayores y personas con discapacidad que requieren de este trámite para acceder a servicios básicos y asistencia social.
Requisitos y gratuidad del trámite
Aunque la necesidad de la CURP Biométrica se ha vuelto apremiante, el trámite es totalmente gratuito para todos los ciudadanos. Se debe presentar una identificación oficial vigente, acta de nacimiento certificada, la CURP tradicional impresa, un comprobante de domicilio reciente y una dirección de correo electrónico.
El Gobierno Federal lanzó un programa piloto en octubre de 2025 y ha establecido que la CURP biométrica será obligatoria para todos los trámites oficiales de gobierno. Esta decisión se enmarca en un esfuerzo por modernizar la forma en que se llevan a cabo los trámites administrativos, aunque también ha revelado fallas en la infraestructura disponible para atender la demanda ciudadana.
Una mirada al futuro
Las largas filas y las noches de espera a la intemperie resaltan la necesidad de que las autoridades implementen estrategias más efectivas para atender la creciente necesidad de la población. La falta de recursos suficientes y la limitante capacidad de atención son evidentemente preocupantes, especialmente cuando se trata de procesos tan cruciales que impactan directamente en la documentación y asistencia de la ciudadanía.
La experiencia de estos ciudadanos en Cancún pone de relieve la importancia de que el gobierno tome acciones inmediatas para facilitar y agilizar este proceso. La esperanza es que la situación mejore antes de la fecha límite en febrero de 2026, evitando que más personas tengan que sacrificar su comodidad y salud para cumplir con un trámite esencial.
La historia de Rocío y de muchos otros que enfrentan estas dificultades es un llamado a la acción, recordándonos que detrás de cada número en la fila hay una historia y una necesidad que merece ser atendida.